Filamento húmedo: cómo detectarlo y cómo secarlo

Es de los problemas menos evidentes en impresión 3D porque no se ve a simple vista, pero es responsable de una buena parte de los fallos que la gente intenta arreglar tocando ajustes del slicer sin éxito: el filamento absorbe humedad del ambiente, y eso cambia por completo cómo se comporta al imprimir.
Por qué el filamento absorbe humedad
Los plásticos usados en impresión 3D son, en distinto grado, higroscópicos: absorben agua del aire con el tiempo, incluso sin estar sumergidos en nada. El PETG, el Nylon y el TPU son especialmente sensibles; el PLA y el ABS absorben menos pero no están libres del problema, sobre todo en climas húmedos o tras varios meses sin guardarlo bien.
Señales de que tu filamento está húmedo
- Chisporroteo o pequeños “pops” al salir por la boquilla — es el sonido del agua convirtiéndose en vapor de golpe.
- Stringing que ha empeorado sin que hayas cambiado ningún ajuste.
- Superficie mate o rugosa en piezas que antes salían con buen brillo.
- Capas más débiles de lo normal, con más facilidad para partirse entre capas.
- Burbujas diminutas o textura porosa visibles en la superficie de la pieza.
Si reconoces dos o más de estas señales en un rollo que antes iba bien, es un candidato claro a estar húmedo.
Cómo secarlo sin comprar nada específico
No hace falta un secador de filamento dedicado para solucionarlo, aunque ayuda si imprimes con materiales sensibles a menudo:
Horno convencional a baja temperatura. La mayoría de materiales se pueden secar en un horno doméstico entre 40-55°C durante 4-6 horas (varía según el material; temperaturas más altas arriesgan deformar la bobina). Es importante no pasarse de temperatura: un horno normal sin control preciso puede sobrepasar el punto donde el filamento empieza a ablandarse.
Deshidratador de alimentos. Si tienes uno, es una alternativa muy usada en la comunidad porque mantiene temperaturas bajas y estables, ideal para este uso.
Secador de filamento dedicado. Es la opción más cómoda si secas filamento con frecuencia: mantiene temperatura constante y algunos incluso permiten imprimir directamente desde el secador mientras se mantiene seco.
Cómo evitar que vuelva a pasar
La prevención es más fácil que el secado: guarda las bobinas en bolsas herméticas con sílica gel (gel de sílice) en cuanto terminas de usarlas, sobre todo con PETG, Nylon o TPU. Un rollo bien guardado entre usos puede tardar meses en absorber humedad suficiente para notarse; uno dejado al aire en una habitación húmeda puede empeorar en pocas semanas.
Si vives en una zona muy húmeda o imprimes a menudo con materiales sensibles, una caja hermética con sílica gel reutilizable para guardar todas tus bobinas es de las inversiones más rentables que puedes hacer — cuesta poco y evita fallos que, de otra forma, parecen no tener explicación.
Este y otros problemas “invisibles” que nadie explica al principio los cubrimos en el curso introductorio de Aprende3D.
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